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Hacer el camino de Santiago solo o sola

por Leticia A.

Si has llegado aquí porque estás pensando en hacer el camino de Santiago solo, te diré una cosa: no te lo pienses más. Si esta idea ronda tu cabeza, enhorabuena, va a ser una de las vivencias más importantes en tu vida.

Si llegas aquí con miedos, si tienes dudas y no sabes si hacerlo solo o no, te diré una frase que leí una vez y me gustó mucho:

Hazlo con miedo, ¡pero hazlo!

Pero si aún no quedas conforme, vamos a ver todos los motivos por los que recomiendo hacer el Camino de Santiago solo. Sus ventajas y sus inconvenientes.

El miedo a ir solo

Encontré mucha gente por el camino que me decía “¿pero vienes sola?¡qué valiente!¡yo no podría!” y la que miraba con incredulidad era yo. ¿Porqué no voy a poder venir sola? De hecho, considero que es el mejor viaje para ir sola o solo.

Primero que esto es España, y por suerte vivimos en un país bastante seguro. Como en cualquier lado, con un poco de sentido común basta. En mi experiencia en el camino primitivo no me sentí insegura en ningún momento de los 13 días de caminata. Pasas por pueblos con gente humilde, que vive del campo en su mayor parte, y están acostumbrados a los peregrinos.

Y segundo, que en el camino no estás solo. Ir solo no quiere decir que estés solo en el camino,  au contraire mon ami.

Caminando sola en el Camino de Santiago
Caminando sola y conectando con la naturaleza

No estarás solo

En el camino encontrarás otros peregrinos. Muchos van solos, y enseguida nos identificamos mutuamente. Un simple “buen camino” sirve para romper el hielo. ¿De dónde vienes? Suele ser la siguiente pregunta entre peregrinos. Y al final terminas hablando de cosas random de la vida. Escuchar la historia de cada uno, es otra gran lección de vida.

El albergue es otro momento ideal para conocer gente. Esos ratos de descanso después de andar tantas horas son momentos para charlar y conocerse mutuamente.

Seguramente acabes durmiendo en el mismo albergue que otros en repetidas ocasiones. Incluso llegar a ponerse de acuerdo para ir al mismo albergue o comer en el mismo restaurante y así pasar tiempo juntos.

El camino está lleno de vivencias enriquecedoras.

Compañerismo

En el camino de Santiago todos vamos con lo mínimo. Allí somos todos iguales y nos ayudamos los unos a los otros. Ir juntos a la farmacia es frecuente, a pesar de llevar un botiquín básico como explico en qué llevo en mi mochila. O ir a comprarle hielo a un compañero para que le baje la inflamación.

No olvidaré nunca en mi segundo día de camino cuando una muchacha que apenas me había cruzado en el camino, Ana, me vio cojeando y en seguida se preocupó. Me llevó a la farmacia y me estuvo dando apoyo emocional, que en ese momento lo necesitaba y mucho. Después conocí a Jesús y cuando me invitó a unas cervezas se me olvidó ya la rodilla.

Y también, por supuesto, los ánimos que me daba Cris y la alegría que transmitía. Fue mi motor para seguir y para poder cruzar la etapa de hospitales, una de las etapas más bonitas del camino primitivo.

La gente del Camino de Santiago
Celebrando nuestra ruta por hospitales en el Camino de Santiago primitivo.

Caminar solo

Por supuesto si quieres hacer el camino de Santiago solo porque quieres caminar solo estás en tu derecho. Yo incluso en algún momento he preferido ir sola a mi ritmo y simplemente con un “camina tú que quiero ir un rato solo” vale.

Caminar solo te ayuda a reflexionar, a pensar en ti, en la vida… es muy terapéutico. De hecho, es uno de los grandes motivos para ir solo.

Y luego cuando llegas al pueblo te vuelves a reunir con tus compañeros de camino. Vuelves a coincidir en los albergues, en el bar del pueblo,…

La gente del camino

Esta es la mejor parte. Ir solo te hace interactuar más con el resto de peregrinos. O al menos según mi experiencia es lo que he visto. Los que vamos solos hablamos con todo el mundo y los que van en pareja o con amigos no tanto. Por supuesto, hay de todo.

En el camino conoces, e incluso llegas a tener una amistad, con gente que normalmente ni te plantearías. Gente de otros países, gente mucho más mayor o más joven, gente con distintas creencias, con distintas historias… esto enriquece muchísimo la experiencia.

Todos estamos en las mismas condiciones, con lo poco que podemos cargar en la mochila y con muchas ganas de vivir una experiencia única.

En el camino creas muchos vínculos, no puedo olvidarme de personas como Jesús y sus locuras, Paco y Encarni nuestros padres adoptivos del camino, Jorge nuestro ángel caído del cielo, la excursión de viejitos de León y sus paradas para el picoteo, Ana mi salvadora, María y Adrián una pareja encantadora, el gallego, el mafioso, el cura, la italiana loca, … con todos he vivido momentos increíbles en el camino.

Pero también te llevas amistades. Mi compañera Cris, con la que congenié desde el minuto uno, ya es una amiga con la que hablo casi a diario.

Cristina, Jorge y yo, compañeros del Camino de Santiago
Descansando en el albergue con Jorge, nuestro ángel de la guarda en el Camino de Santiago.

Mi experiencia

Mi experiencia haciendo el camino de Santiago sola fue de las mejores de mi vida. Quería probar a viajar sola por primera vez y también como reto de superación personal.

En mi caso fui sola pero enseguida conocí a gente y en la tercera etapa ya conocí a Cris, junto a la que caminé hasta Santiago. Congeniamos muy bien y ambas andábamos más lentas que el resto, con lo cual nos animábamos mutuamente y lo pasamos muy bien. Ya he dicho que fue un gran apoyo para mí.

Conocí gente de muchos sitios, cada uno con una historia y de todas vas aprendiendo algo. Cada uno aporta algo.

Aprendí a no rendirme, a que se puede vivir con muy poco, que cursiosamente me gustaba dormir con más gente en el albergue, que podía confiar en gente que prácticamente no conocía, y muchas cosas más.

Fue una experiencia que quería hacer una vez en la vida y cada día me alegro de no haber dejado pasar más tiempo y haberme lanzado. De hecho, ahora tengo en mente volver a hacer el Camino de Santiago pero de forma diferente.

Ventajas e Inconvenientes de hacer el Camino de Santiago solo

Para mí hacer el Camino de Santiago sola fue todo ventajas. La experiencia que quería vivir fue más que satisfactoria. Por supuesto hay momentos duros, no todo es de color de rosa. Son muchos kilómetros y hay momentos de flaqueza, pero esos son lo de menos.

La sensación de llegar cada día a tu meta reconforta, las vivencias de cada día enriquecen y el llegar a Santiago te da un subidón de alegría y autoestima increíble.

llegada a la Plaza del Obradoiro y levantar la mochila
Ese momento en que mandas la mochila a tomar viento y celebras tu llegada a la plaza del Obradoiro tras hacer el Camino de Santiago.

No quiero ponerme más cursi y vamos a terminar el post con las ventajas e inconvenientes de hacer el camino de Santiago solo.

Ventajas:

  • Interactúas con más gente
  • Reflexionas sobre las cosas importantes de la vida
  • Siempre va a haber alguien dispuesto a ayudarte en caso de necesitarlo
  • Te conoces mejor a tí mismo
  • Aprender a desenvolverte solo
  • Superación personal
  • Aumento autoestima
  • Conectas con la naturaleza
  • Te das cuenta que se necesita muy poco para vivir
  • Vuelves con una motivación increíble

Inconvenientes:

  • Ninguno

Espero que este post haya ayudado a decidirte a hacer el Camino de Santiago solo o sola. Si aún te quedan dudas, déjalas en los comentarios para ayudar a otros viajeros también. Y si ya te has decidido, te recomiendo leer mis 23 consejos para hacer el camino de Santiago y también lo que llevé en mi mochila para el Camino de Santiago para ayudarte a preparar la tuya.

¡Buen Camino!

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2 comentarios

Daniel 20 julio, 2021 - 17:06

Que emocionante…… Encontré un momento de mi vida que me lanza el próximo Septiembre a hacer El Camino…. y todos los motivos que comentas son los que me llevan a realizar esta aventura. He leído bastante pero hoy tus palabras me han emocionado. Gracias.

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Leticia A. 21 julio, 2021 - 13:14

Muchas gracias Daniel por tus palabras. He de reconocer que mientras lo escribía aún se me ponía la piel de gallina recordando lo vivido. Espero que disfrutes mucho tu Camino, es toda una lección de vida. ¡Buen Camino!

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